Sofía Casanova: una mujer en primera línea de la historia

La periodista gallega que vivió como corresponsal la primera guerra mundial, la revolución rusa y la segunda guerra mundial

Algunas de nuestras escritoras españolas han recibido un trato injusto por los historiadores, han sido despreciadas y borradas de nuestra memoria cultural.

Una de esas escritoras que es mucho más que una escritora y a la que nuestra historia ha olvidado, como a tantas otras, es la coruñesa Sofía Casanova, una de las primeras escritoras profesionales. Para que nos hagamos una idea de lo excepcional de su testimonio, debemos tener en cuenta que vivió entre 1861 y 1958, es decir, durante los que probablemente fueron los cien años más

convulsos de la historia de España y de Europa, y que fue corresponsal de guerra permanente para el diario ABC desde Polonia y desde Rusia durante la primera guerra mundial, durante la revolución rusa y durante la segunda guerra mundial; sin embargo, es curioso que los dos periodistas que han escrito una historia de los corresponsales (Alfonso Rojo y Felipe Sahagún) se olvidaron de mencionarla.

Aunque su familia era relativamente modesta, se instalaron en Madrid cuando ella tenía 12 años, y su afición por la poesía y las tertulias literarias, en las que coincidió con Emilia Pardo

Bazán o Georges Bernard Shaw, la llevaron a los círculos de la corte de Alfonso XII de la mano del poeta Ramón de Campoamor. Y allí conoció a Wincenty Lutosławski, el profesor y diplomático polaco con el que se casó a los 26 años y tuvo cuatro hijas.

Se instaló en el norte de Polonia (al principio una provincia rusa), donde alternaba las crónicas con el aprendizaje de idiomas (se manejaba en ocho, ¡nada menos!). Conoció a grandes personajes de la época, como Tolstoi o Marie Curie, fue elogiada por Galdós y barajada para proponerla al Premio Nobel; entrevistó en persona a personajes de la talla de Leon Trotski.

Inicialmente simpatizó con algunas cosas y abominó otras de la revolución rusa, se consideraba una socialista cristiana, pero acabó siendo muy crítica.

Era una persona muy católica. Vivió los horrores de las guerras en Polonia en primera persona, por lo que se volvió una anticomunista radical, lo que el bando franquista aprovechó para atraer a la intelectual a sus filas durante la guerra civil. Pero ella era contraria a los totalitarismos, por eso también luchó contra la ocupación de Polonia por las tropas nazis de Alemania.

Aprovechando el regreso a España de la vencida División Azul (los españoles “voluntarios” que Franco envió para que ayudaran militarmente al ejército nazi) Sofía volvió un tiempo a Galicia, su tierra natal, pero murió en Polonia en 1958.

Para saber más de Sofía Casanova:

De esta autora:

 

 

 
Ada Bale

Sofía Casanova en 1919
Sofía Casanova en 1919
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